El alisado japonés es una novedosa técnica que se incorporó recientemente a la larga lista de los tratamientos para conseguir un liso de forma permanente. Este innovador proceso llega con fuerza al mundo de la belleza y la cosmética y ya se aplica en numerosos centros de estética a precios que cada vez son más accesibles y competitivos.

Se trata de una técnica que viene del lejano Oriente, y destaca porque puede alisar cualquier tipo de ondulación que se forme. Este proceso combina indistintamente ciertos procesos de naturaleza química con otros procesos de naturaleza térmica modificando la estructura para finalmente obtener un alisado durante un largo tiempo.

El proceso del alisado japonés consta de tres fases:

Primero se aplica una sustancia química por todo la superficie para a continuación proceder a un planchado meticuloso empezando por la raiz y en dirección de las puntas, terminando con la aplicación de otra sustancia química fijadora para proporcionar el efecto liso deseado.

Durante este proceso también es necesario proporcionar proteinas y elementos protectores como la queratina fibrada para que sufra lo menos posible durante la aplicación de los elementos químicos mencionados anteriormente. Con esto también se consigue que consiga la nutrición, el brillo y el oxígeno que necesita. Esta técnica de alisado permanente es apta para casi todo tipo de personas siempre que la longitud supere los 5 centímetros, y también elimina el encrespamiento ya que elimina la electricidad estática acumulada.

Es importante elegir un centro especializado y profesional, que estudie de manera personalizada nuestro caso y el proceso adecuado a nuestras necesidades.

Si hablamos de la efectividad de este tratamiento, es conveniente recordar que el efecto liso es permanente pero que según vaya creciendo nuestra raiz el alisado se irá deteriorando, siendo recomendable volver al especialista pasados unos meses.

El alisado permanente japonés requiere de un trabajo concienzudo y metódico por parte del profesional, que probablemente acabe dedicando más de 5 horas al proceso de alisado. Éste es el principal motivo para que el precio final del tratamiento sea elevado, oscilando entre los 300 y los 500 euros, dependiendo de las características personales y del centro estético elegido. Te recomendamos que no aceptes tratamientos demasiados baratos, ya que suele ser a costa de reducir la calidad de los componentes y el tiempo de trabajo necesario, por lo que los resultados pueden acabar siendo nefastos.

Esta novedosa técnica de alisado está teniendo gran éxito en todo el mundo, ya que se obtienen muy buenos resultados y se trata de una técnica de calidad duradera y contrastada.

Finalmente te recomendamos que no te precipites a la hora de tomar la decisión, ya que luego puede llegar a ser realmente complicado añadir volumen u ondas cuando se ha recibido un proceso de alisado permanente con anterioridad.

Autor: Bruno

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