Cuidados: Existen una serie de consejos recomendados por los expertos para mejorar la salud del cuero cabelludo y debes tomar buena nota de ellos en tu aseo personal. Se recomienda lavar la cabeza mínimo dos veces por semana y utilizar champús que no contengan detergentes. Los productos neutros permiten lavarlo con frecuencia, incluso diariamente si fuere necesario. Durante el verano después del baño en la playa o la piscina, el lavado se hace imprescindible para la eliminación de la sal o el cloro que lo reseca tanto.

Cepillado: La tarea del cepillado debe ser realizada con un cepillo suave. Igualmente, no se debe abusar del secador, colorantes, lacas o fijadores.

Consejos: Mantener una dieta sana y equilibrada incidirá directamente sobre nuestra salud capilar. Evita el estrés. Dormir bien y evitar todo tipo de situaciones que puedan alterar nuestro estado de ánimo es indispensable. Ante este último caso, se puede recurrir a realizar algún tipo de actividad de relajación como yoga, pilates, meditación…

Productos: La aplicación de productos específicos para el cuidado capilar se hace imprescindible para sacar el máximo partido y mantenerlo fuerte, brillante y lleno de vida. Existen una serie de productos básicos que nunca deben faltar en tu neceser de cuidados, como son el champú, el bálsamo suavizante-reparador y mascarillas. Pero no basta con aplicarlos, también es importante saber utilizarlos de forma correcta para favorecer que los principios activos de cada producto incidan directamente en las fibras capilares y así muestre todo su esplendor.

Aplicación del champú: Para aplicar el champú el debe estar mojado abundantemente con agua. A continuación, aplicar una pequeña cantidad del producto sobre la palma de la mano, intentado que pueda quedar diluido por el agua, ya que podría reducir la concentración de los principios activos y distribuir por todo el pelo. Seguidamente realizar un masaje para extender el producto, y friccionar el cuero cabelludo para reactivar la circulación sanguínea.

Finalizaremos con un abundante aclarado con agua tibia.

Aplicación del bálsamo: Una vez lavado y secado con una toalla, es la hora de distribuir el bálsamo, con un peine de madera, para evitar que se cargue de electricidad estática, de púas largas y suficientemente separadas. En caso de que las puntas se encuentren abiertas o muy resecas, será conveniente aplicar un poco más de bálsamo sobre estas zonas.

Si tiene tendencia a enredarse y apelmazarse en la raíz, conviene aplicarlo únicamente sobre la zona media y las puntas. La mejor forma de utilizarlo es dejándolo actuar entre dos y cinco minutos, aclarándolo posteriormente con abundante agua tibia. Para obtener un más brillante, se puede aplicar el último aclarado con agua fría.

Aplicación de la mascarilla: La mascarilla capilar es uno de los productos que no son de uso frecuente, la aplicaremos según notemos que la necesitamos ante seco, agrietado, roturas..etc. Se aplica inmediatamente después del lavado procurando que no quede mucha humedad en el , repartiendo el producto por medio de un suave masaje desde la raíz hasta las puntas. Posteriormente se deja actuar el tiempo aconsejado por el fabricante.

Pasado el tiempo recomendado procederemos a retirar la mascarilla bajo la ducha con abundante chorro de agua, como de costumbre envolver el mojado con una toalla para retirar el exceso de humedad y seguidamente aclarar.

Autor: Bruno


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